El Partido Verde defiende que este ecocidio perpetrado por la Junta de Andalucía es solo la punta de lanza de una política irresponsable en los ríos de la comunidad autónoma.

El Parlamento Europeo admitió a trámite el pasado 16 de julio una pregunta formal a la Comisión Europea, impulsada por Verdes Equo a través del eurodiputado del Partido Verde Europeo, Jaume Asens. La iniciativa pide explicaciones sobre el uso de los fondos europeos que la Junta de Andalucía recibió para regenerar los ríos de la zona y que, en cambio, sirvieron para dragar el cauce con maquinaria pesada. El Partido Verde sostiene que esta actuación incumple cinco directivas europeas y reclama que se investigue si la Junta debe devolver el dinero, total o parcialmente. La comisaria europea de Medio Ambiente, Jessika Roswall, tiene hasta finales de agosto para responder por escrito si abrirá un expediente contra España.
Por su parte, la Audiencia Provincial de Málaga ha confirmado que se abre una investigación judicial para esclarecer los posibles delitos ecológicos cometidos en Río Grande desde el pasado mes de mayo. La decisión refuerza las dos denuncias presentadas por Verdes Equo después de que la Fiscalía de Medio Ambiente y el juzgado discutieran quién debía asumir el caso.

Rosa Galindo, coportavoz de Verdes Equo en Andalucía: «confiamos plenamente en que la Justicia depure responsabilidades por esta nueva actuación irresponsable e ilegal del Gobierno de Moreno Bonilla en los ríos andaluces, así que seguiremos con la máxima atención este proceso penal, incluida nuestra personación como acusación particular, para frenar este auténtico ecocidio«.
Para Tristán González, portavoz comarcal del Partido Verde en el Valle del Guadalhorce, «lo que nos mueve es defender los ríos como lo que son, la sangre de la tierra, porque nos protegen y aportan enormes servicios a las poblaciones ribereñas, siempre que los respetemos, justo lo contrario de lo que suponen las supuestas limpiezas de cauces realizadas por la Junta de Andalucía, que además acentúan la gravedad de las futuras inundaciones«.

Las obras señaladas forman parte de un proyecto de la Junta de Andalucía pagado con fondos europeos, pensado en teoría para regenerar los ríos de la Zona Especial de Conservación Ríos Guadalhorce, Fahalas y Pereilas, un espacio protegido por la Red Natura 2000. Pero la Consejería de Agricultura incluyó también una supuesta “limpieza” del cauce que consistió en dragarlo con maquinaria pesada, justo en plena época de reproducción de especies protegidas como el abejaruco, el martín pescador, la colmilleja, la boga del Guadiana, la nutria, la cigüeña negra y la libélula Oxygastra. Esta actuación no apareció recogida en la escasa evaluación ambiental que hizo la propia Junta. Colectivos de la zona, como Málaga por la Regeneración, vieron cómo las excavadoras destrozaban las riberas del afluente del Guadalhorce, en Cártama, y avisaron a nuestro Partido para intentar frenarlo.