EL PARTIDO VERDE, VERDES-EQUO, RECALAMA POLÍTICAS REALES DE ADAPTACIÓN Y MITIGACIÓN PARA QUE EL CALOR EN ALMERÍA NO SUPONGA UN AMENAZA

 

EL PARTIDO VERDE, VERDES-EQUO, RECALAMA POLÍTICAS REALES DE ADAPTACIÓN Y MITIGACIÓN PARA QUE EL CALOR EN ALMERÍA NO SUPONGA UN AMENAZA Verdes Equo Andalucía

Desde el Partido Verde alertan que cada pequeña subida en la temperatura merma la eficacia
de las medidas de adaptación y mitigación al cambio climático, y nos acercan al punto de no
retorno de los efectos de un calentamiento global desbocado.

La ciencia -el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) y la
red internacional de investigadores del Informe sobre Puntos de Inflexión Globales (Global
Tipping Points)- nos informa de que «el aumento de cada medio grado de calentamiento global
marca la diferencia en la magnitud de las catástrofes naturales y en la capacidad de
supervivencia de los ecosistemas, incrementándose las posibilidades de puntos de no retorno,
como: el aceleramiento del derretimiento total de las capas de hielo de Groenlandia y la
Antártida Occidental (aumentando el nivel del mar) y la liberación masiva de metano atrapado
en el permafrost, acelerando el calentamiento de forma incontrolable».

En este marco iniciamos el verano con la primera ola de calor, una verdadera amenaza para la
salud y el bienestar de las personas. Más allá del riesgo para la vida y destrucción que suponen
las olas de incendios forestales, las autoridades sanitarias advierten que «el riesgo de
mortalidad general sube entre un 9,1% y un 10,7% por cada grado de temperatura que supera
los umbrales de alerta». Asimismo, las investigaciones del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII)
revelan que «es el ozono troposférico (contaminación atmósférica), que se dispara con las altas
temperaturas, el responsable de la mayoría de las muertes por calor».

Pero recordemos que el pasado mes de mayo ya registró altas temperaturas calificadas de
impropias para la época, y que el Ministerio de Sanidad informó de más de 100 fallecimientos,
sumándose a las derivadas de las alertas rojas en el Reino Unido, Francia e Irlanda, en un
histórico del continente europeo de 62.000 muertes reportadas para el verano del 2024.
Por ello, para el Partido Verde urge acelerar las medidas reales de adaptación y mitigación más
allá del objetivo que, se imcuple, de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero
para lograr la neutralidad climática (cero emisiones netas a mediados de siglo -Cumbre
Climática), máxime cuando tenemos por delante un verano que, según la Agencia Estatal de
Meteorología (AEMET), «prevé un 70% de probabilidades de que haga más calor y se
produzcan más tormentas de lo habitual. La temperatura media anual en España ha aumentado
1,75o C desde 1961. La tendencia al calentamiento es clara, los 12 años más cálidos de la serie
pertenecen al siglo XXI».

Esta situación nos plantea la urgencia de desarrollar políticas adecuadas para mantener unas
condiciones de confortabilidad suficientes para continuar desarrollando nuestras actividades y
compromisos del día a día en Almería, teniendo en cuenta que es una de las regiones más
áridas de Europa, de clima mediterráneo subdesértico y con un mayor impacto del cambio
climático: aumento de temperaturas y noches tropicales (100 noches anuales en la costa),
además de una escasez hídrica crónica con una previsión de mayor reducción de las lluvias.
Los expertos nos dicen que «las ciudades son responsables de la generación del 70% de las
emisiones de gases de efecto invernadero a nivel mundial y representan el 80% de la demanda
energética del planeta».

Por tanto, su urbanismo condiciona la capacidad para resistir
temperaturas extremas, afectando de manera diferente a las personas mayores, personas
enfermas, infancia o las que desarrollan actividades pesadas en el exterior; por lo que es
necesario implementar diversas actuaciones para aliviar los efectos del calor extremo, tanto
públicas (preventivas, urbanísticas, de movilidad y de salud) como privadas.
A las soluciones individuales, como el seguir las alertas meteorológicas, los consejos de las
autoridades sanitarias del tipo evitar las horas de mayor exposición a la radiación solar,

hidratarse regularmente, etc. hay que sumar la necesidad de desarrollar una cultura del calor
olvidada de que en verano se vive diferente, pues debemos tomar conciencia de que hay
muchas personas que no son conscientes de que están siendo víctimas de un golpe de calor o
la necesidad de prestar especial atención a nuestros mayores, ya que por sus condicionantes
económicas pueden estar viviendo en condiciones de peligro para su salud.
Por tanto, no es viable centrar todos los esfuerzos en enchufar el aire acondicionado, porque
además de que aumentan el calor exterior y las emisiones de CO2, nuestra vida no transcurre
en un burbuja y no todo el mundo se lo puede pagar (pobreza energética) ya que la era de la
energía barata y abundante forma parte del pasado. Por ejemplo, podemos actuar en los
edificios pintando las terrazas de blanco o estableciendo cubiertas vegetales, mejorando el
asilamiento térmico (puertas, ventanas, toldos, etc.).

En cuanto al exterior, los ayuntamientos son la figura fundamental para mitigar las islas de
calor, crear espacios habitables y confort térmico ampliando las zonas verdes, generando
sombra y reduciendo el uso del vehículo privado. Nuestras calles y plazas son notablemente
más resilientes cuando tienen arbolado, corredores de bosques y biodiversidad o suelo vegetal,
siendo una buena opción, en su defecto, recurrir a la instalación de toldos, velas y zonas de
agua nebulizada en las calles.

Para ello, hay que tener en cuenta que todas las superficies absorben radiación solar durante
todo el día y la devuelven al aire posteriormente, de modo que la elección de materiales en la
construcción es esencial ya que no todos absorben el calor con la misma intensidad. Por
ejemplo, con una temperatura ambiente de 38oC los coches negros pueden llegar a 80oC,
mientras el césped a la sombra marca 25oC. La temperatura del suelo puede alcanzar entre
60oC y 70aC dependiendo de si son baldosas o asfalto, lo que justifica que pueda haber una
diferencia de hasta 6oC entre el centro de una ciudad y la periferia. Por lo que hay que sustituir
el asfalto tradiconal por materiales que reflejan la luz solar, así como elegir pavimentos
reflectantes y fríos (efecto albedo).

Del mismo modo, otra opción exitosa es la proliferación de refugios climáticos (claramente
insuficientes), abiertos a la ciudadanía para que pueda refugiarse disponiendo de agua gratuita
y zona de descanso (centros cívicos, bibliotecas, museos, colegios, etc.) e incluso ofrecer algún
tipo de app móvil para localizar estos refugios; así como el acondicionamiento de parques
infantiles y parques con áreas de sombra densa, fuentes de agua y pulverizadores, patios de
guarderías para familias con niños de hasta 6 años, etc.

En definitiva, el Partido Verde resalta que para afrotar las dificultades técnicas y económicas del
reto que tenemos por delante es necesaria la voluntad política y colaboración institucional.

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