Después de haber tenido una buena dosis de ‘cambio’ para terminar el 2011, parece que lo más urgente es pedir que tengamos fuerzas suficientes para aguantar la que se nos viene el próximo año.
Hoy es más necesario que nunca recordar que el cambio debe ser otro –mucho más profundo que unos cuantos tijeretazos y remiendos económicos- y que no podemos rendirnos en nuestra lucha para que el año 2012 el ser humano y el medio ambiente pasen a un primer plano en el debate político.
Desde las instituciones o fuera de ellas, EQUO seguirá; y, por supuesto, sus afiliados, activistas, simpatizantes y cualquier otra persona u organización que defienda la democracia, el desarrollo sostenible, el medio ambiente y la equidad social. Somos muchos y, cada vez, más.
No nos rindamos y, aunque nos quiten dinero, trabajo o futuro, no dejemos que nunca nadie nos robe la sonrisa.
¡Feliz 2012!
QUINO: Qué presente impresentable