Para EQUO Sevilla las cifras del paro conocidas esta mañana muestran claramente el fracaso de las políticas de empleo, por lo que pide que las autoridades que actúen en consecuencia y asuman que, si no pueden hacer nada para evitar esta sangría constante de puestos de trabajo, lo mejor es que dimitan y dejen que otros que acometan esta tarea.
Con 1.126.452 de parados en Andalucía, lo que supone un aumento del 0,12% respecto al mes anterior, y con 264.043 personas en la provincia de Sevilla, no es momento de desviar responsabilidades ni de seguir manteniendo una actitud pasiva; en cambio, sí es hora de tomar la iniciativa, emprender reformas estructurales y pasar a la acción apostando por los sectores de la economía que han demostrado su pujanza y futuro, como son las energías renovables, la agroecología y el turismo sostenible y responsable, sectores todos ellos en los que nuestra comunidad es puntera y que sin embargo no están convenientemente explotados.
A pesar de la Semana Santa, que tradicionalmente produce un efecto positivo en el empleo, este año el paro solo bajó el 0,18%, es decir, en 468 personas, lo que demuestra la ineficacia de la reforma laboral impulsada por el Partido Popular y acatada por todos.
Para EQUO Sevilla es especialmente grave la cifra de parados menores de 25 años, que ven cada día cómo las perspectivas de encontrar trabajo son menores y las medidas que se les ofrecen desde la Administración no van en la dirección de apostar por los sectores con más futuro y la formación como forma de acceso a dichos sectores, sino que solo se está a la espera de que desde “más altas instancias” decidan que ya hemos sufrido bastante.
La organización EQUO Sevilla tiene claro que el aumento del paro en esta provincia andaluza es consecuencia directa de la falta de políticas de empleo. Y por ello, frente a la pasividad del Ayuntamiento de Sevilla, del Gobierno nacional del PP y del bipartito PSOE-IU andaluz, todos obsesionados por el pago de la deuda de los bancos, EQUO Sevilla apuesta por el fin de los recortes sociales, que no solo son injustos sino que están ahogando la economía, así como por la reactivación económica para crear empleo, orientada hacia un nuevo modelo productivo sostenible. Por ello reclamamos unas medidas concretas:
◦ Reducción de la jornada laboral y reparto del trabajo, lo que tendría un efecto positivo no solo en la reducción del paro sino también en la mejora de la calidad de vida.
◦ Desarrollo e inversión en nuevos sectores como la agricultura ecológica, los sectores vinculados a las energías renovables y la lucha contra el cambio climático, la movilidad sostenible, la producción industrial de bajo impacto, la recuperación de residuos, la rehabilitación urbanística, los trabajos de cuidado y los servicios personales y la facilitación de la comercialización a escala local (cooperativas, mercados locales, ecotiendas…), potenciando su utilización y consumo en ámbitos públicos.
◦ Fomento del empleo en sectores sinérgicos como la consultoría y asesoría empresarial y tecnológica, ingeniería ambiental, servicios de ahorro y eficiencia en el uso del agua, vigilancia y seguridad de instalaciones y mantenimiento de huertos solares y fotovoltaicos, empresas de servicios energéticas, los servicios auxiliares, la producción de biocarburantes y el teletrabajo.
◦ Apuesta por sectores de valor añadido mediante el conocimiento y la creación, fundamentalmente en nuevas tecnologías de la información y la cultura.
◦ Apoyo a la Investigación, el desarrollo y la innovación, dedicando un 3% del PIB (entre inversión pública y privada) a I+D+i.
◦ Apoyo activo al pequeño comercio reconsiderando la política de horarios de apertura de las grandes superficies (el pequeño comercio genera más empleo que las grandes superficies).
◦ Instauración de una tasa de CO2 que grave las emisiones efecto invernadero. Lo obtenido en la recaudación se destinaría íntegramente a la financiación del cambio de modelo energético y productivo.
◦ Diversificación y dinamización de las economías rurales.
◦ Instauración de la Renta Básica Universal, como pieza fundamental de una justicia redistributiva.
EQUO plantea otro modelo de gestión, en el que además de lo anterior, reclama, por un lado, la retirada de la reforma laboral, que solo ha generado precariedad y aumento de desempleados mayores de 45 años; por otro, el fomento del crédito a las empresas y facilidades a los emprendedores para comenzar su actividad. Con el fin de hacerlo posible, proponemos una reforma del sistema financiero, diversificándolo y creando una banca pública al servicio de la sociedad y de la actividad económica, una reforma fiscal que reajuste su lógica para servir a los objetivos fijados y una reforma que haga que las empresas generen riqueza colectiva.