Agenda Hábitat Sevilla 2013 (II de II)

Esteban de Manuel Jerez. Coportavoz de Equo Andalucía y profesor de la E.T.S. De Arquitectura.

Si bien el derecho a la vivienda es permanente objeto de reflexión en el día mundial del hábitat, cada año la ONU propone un tema específico. El tema de este año es la movilidad y la accesibilidad. La movilidad de personas y mercancías está hoy basada fundamentalmente en el consumo de petróleo y es uno de los principales factores causantes tanto del cambio climático como del tamaño de la huella ecológica de nuestras ciudades y territorios. Las ciudades son responsables del 70% del consumo de energía. La huella ecológica de Andalucía es de un tamaño tres veces superior a la capacidad que tiene nuestro territorio de suministrar lo que necesitamos y absorber los residuos que producimos. Pero además, el petróleo que consumimos lo importamos, siendo uno de los principales factores de desequilibrio en nuestra balanza exterior de pagos. Por otra parte es escaso. Ya hemos superado el llamado Pico del Petróleo, es decir, estamos en un punto en el que la capacidad de extraer petróleo es inferior a la demanda y por tanto, tal y como nos advierte la Agencia Internacional de la Energía, nos vemos abocados a una imparable subida de los precios del combustible. Por tanto, nos enfrentamos a una crisis económica y socioambiental derivada de una crisis de nuestro modelo energético, económico y territorial. Si no lo cambiamos urgentemente nos vemos abocados a profundizar en la crisis. Para reducir el consumo de energía fósil y garantizar la movilidad sostenible, socioambientalmente hablando, tenemos varias vías de acción que se tienen que complementar. La primera pasa por relocalizar la economía, volver a producir lo que consumimos cerca de dónde lo consumimos. La segunda por un cambio del modelo territorial y de movilidad para reducir al mínimo el número de desplazamientos motorizados y que los que se produzcan sean fundamentalmente en tranporte público eficiente.

La combinación de estas medidas no sólo reduciría el consumo de energía sino que  mejoraría la habitabilidad de nuestras ciudades, las haría mas saludables e incrementaría las oportunidades de empleo, y por tanto de ganarse la vida, en nuestro territorio. Sevilla tiene varias oportunidades que aprovechar al respecto. La primera pasaría por proteger los suelos agrícolas que todavía rodean la ciudad del crecimiento urbanístico que hoy los amenaza. La política municipal va en sentido opuesto. Si estos suelos los ponemos en uso agrícola y a disposición de los parados que quieran ganarse la vida de este modo, mediante contratos de cesión temporal de uso y creando mercados de proximidad, sin intermediarios, para hacer llegar el fruto de su trabajo directamente a los consumidores, estaremos creando oportunidades de empleo y reduciendo la huella ecológica derivada del transporte de frutas y hortalizas. Y estaremos haciendo nuestra ciudad más autosuficiente y menos vulnerable a crisis de abastecimiento derivadas de crisis energética. Hay que preparar las ciudades para estos escenarios, tal y como ya pudimos constatar con motivo de la huelga europea del transporte que siguió a la espectacular y especulativa subida del precio de los combustibles en 2008. Estas medidas deben acompañarse de un plan de apoyo a la producción y el comercio local, con medidas financieras, fiscales y mediante la colaboración de nuestros centros de I+D. De este modo Sevilla será más habitable porque sus habitantes tendrán más oportunidades de ganarse la vida en ella. Nuestros jóvenes tendrían una oportunidad que ahora se les niega en nuestra ciudad.

Junto a estas medidas dirigidas a la relocalización de la producción, es imprescindible hacer de la política de movilidad y accesibilidad una prioridad estratégica e invertir urgentemente en ella. La primera medida para ello es equilibrar el territorio creando actividades de proximidad, allí dónde sólo hay urbanizaciones de viviendas. El concepto que usamos para ello es crear barrios-ciudad. Que cada barrio esté dotado de las actividades y servicios que ofrece una ciudad. Ello permitirá encontrar trabajo y servicios de proximidad accesibles en desplazamientos a pie o en bicicleta. Junto a estas medidas, que requieren reordenar nuestros barrios y urbanizaciones que en las últimas décadas se han alejado del modelo de ciudad viva, compacta y compleja mediterránea para seguir el modelo de urbanismo disperso anglosajón.

Estas medidas de reordenación territorial tienen que complementarse con la implementación redes de transporte público eficientes conectadas a redes de caminos peatonales y vías ciclistas para que los desplazamientos de media distancia, entre barrios, se realicen por una combinación de estos medios. El modelo de transporte eficienteque necesitamos fue inventado y aplicado con éxito en Curitiba, Brasil, y desde allí se está exportando a las ciudades inteligentes de los países del Norte. Es el conocido como Bus Rápido Terrestre (B.R.T.) Se trata de llevar a superficie las ventajas del metro subterráneo a un costo sensiblemente menor y con obras realizadas en un plazo de tiempo también sensiblemente menor y, por tanto, con menores molestias para la ciudadanía. Para ello se utilizan carriles exclusivos para autobuses con prioridad semafórica en los cruces, buses de dos vagones con sistema de apertura de puertas similar a los del metro, y estaciones de bus de superficie en las que se pica antes de entrar. De este modo se garantiza la frecuencia y puntualidad del metro a un coste  un 90% menor. La idea ya se puso encima de la mesa cuándo se reimpulsó la construcción del metro en Sevilla. Por el coste de la línea 1 de metro, Sevilla tendría hoy toda la red de Bus Rápido Terrestre que necesitamos. La mala política tomó la decisión equivocada pero estamos a tiempo de enmendar si queremos tener en todas las ciudades andaluzas, en un plazo muy reducido de tiempo, y con una inversión asumible y rentable, la red de transporte público metropolitano que necesitamos. De este modo las vecinas y vecinos de Sevilla y el resto de áreas metropolitanas de Andalucía podrían moverse a diario a precio accesible, reduciendo las emisiones contaminantes drásticamente y creando multitud de puestos de trabajo en la construcción y gestión de la red de transporte público.

Los contenidos que publica esta página son opiniones personales y no reflejan la posición oficial de EQUO Sevilla en ningún tema tratado.

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