EQUO Málaga anima a sus simpatizantes y a la sociedad en general a apoyar las movilizaciones planteadas por la Cumbre Social de la que EQUO forma parte. Carmen Molina y Juan José Merino, co-portavoces de EQUO Málaga, asistirán a la manifestación que partirá a las 12:00 horas desde la Alameda de Colón en la capital malagueña.
EQUO entiende que el estado actual de emergencia social requiere una respuesta firme de la ciudadanía. Los recortes llevados a cabo por el actual gobierno, justo cuando se cumplen sus dos primeros años de mandato, están llevando a la sociedad española a tasas de pobreza extremas, además de aumentar de manera muy significativa la desigualdad social. Al mismo tiempo, el empeño en llevar hasta el final las políticas de austeridad, junto con la retirada de derechos laborales y sociales previamente conquistados, ha llevado a la ciudadanía a vivir en un estado de recorte continuo del que no se puede vislumbrar salida alguna.
Juan José Merino argumenta que “no es cierto que las cosas vayan mejor. Se está demostrando que valores más o menos positivos de la macroeconomía no se transfieren fácilmente a cifras mejores de empleo o mejoras en los servicios públicos previamente deteriorados, que es lo que la ciudadanía está reclamando. Que el gobierno diga que estamos saliendo de la crisis con el último recorte dado a las pensiones es un insulto directo a la sociedad”.
Por su parte, Carmen Molina indica que “tras el último ejemplo de recorte social demostrado por la Ley Orgánica de Protección de la Seguridad Ciudadana, el gobierno ha colmado el vaso en cuanto a recorte de derechos y libertades se refiere. Esta ley, que sólo trata de criminalizar el activismo y la movilización social intimidando a la ciudadanía, sólo demuestra que la sociedad no puede cejar en su empeño de defender sus derechos y pedir soluciones, por lo que la movilización del 24N debe ser multitudinaria”.
EQUO Málaga, por tanto, entiende que no se puede cejar en el empeño, de enfrentarse a este desmantelamiento de la protección social, el estado del bienestar y de derechos. La salida de la crisis debe venir de mano de la creación de empleo digno y de políticas fiscales justas a servicio de las personas, no de mano de la austeridad que está devorando nuestras condiciones de vida.