Ahora que han pasado unos días, EQUO Córdoba quiere hacer una reflexión en voz alta sobre los resultado electorales obtenidos por EQUO en Córdoba y en Andalucía.
Evidentemente, las expectativas no sólo no se han cumplido sino que todos y todas nos hemos sentido decepcionados por los resultados, que han supuesto una perdida de votos respecto a las elecciones generales del 20-N y, en la mayoría de provincias, respecto al resultado de la opción ecologista que se presentó en las autonómicas de 2008, Los Verdes.
En primer lugar, y por empezar por los factores evidentes, estas elecciones, con la perspectiva real por vez primera de la llegada de la derecha al poder en Andalucía, han sido excepcionales, movilizándose en el último momento un gran número de personas para imposibilitar que el PP pudiera hacerse con el último gobierno autonómico que se le resistía, fuera de Cataluña y Pais Vasco. Muchos votos que podría haber venido a EQUO, o que lo fueron hace tan solo 3 meses, corrieron a votar a la opción que les ofrecía más seguridad contra esa perspectiva. A esto, claro, hemos de sumar el papel desincentivador de la ley electoral, que hace casi heroico votar partidos nuevos o sin representación, pero eso ya lo sabíamos.
Otro factor que parece haber jugado un papel importante es la insuficiente organización a nivel autonómico, algo totalmente normal al haberse creado EQUO Andalucía practicamente para estas elecciones, ya que se decidió crear EQUO partiendo de estructuras provinciales. Hemos de recordar que estas han sido las primeras elecciones autonómicas a que se ha presentado EQUO. En este sentido, nos parece significativo que en Córdoba, con una de las estructuras organizativas más robustas, se hayan mantenido, incluso superado ligeramente, los resultados de 2008.
Igualmente, para explicar la ¿decepción? de los resultados, debemos asumir como un punto debil de EQUO la ausencia de un mensaje claro de cara al público. Hemos hecho un esfuerzo muy importante para elaborar un programa amplio y rico, pero nos hemos dispersado a la hora de transmitir el proyecto de EQUO en las complejidades y los matices, cuando probablemente es necesario incidir sobre una o dos ideas clave que nos identifiquen. ¿Podemos permitirnos ir diciendo que «apostamos por la ecología politica, la equidad social y la transparencia democrática»? ¿O aceptaremos que semejante parrafada no deja casi nada claro a quien nos escuche sin conocernos?
Empleamos la palabra «decepción» entre interrogantes al comienzo del párrafo anterior para hacer ver que nuestro objetivo, a seis meses de nuestra creación como partido y en las primeras elecciones autonómicas a las que nos presentamos no pasaba por un número de votos concreto. Nuestro gran logro ha sido estar, ser parte de esta campaña, plantear nuestras propuestas, con dificultades pero con decisión y una relativamente buena acogida por parte de la sociedad (medios, opiniones de la ciudadanía, etc), aunque al final haya votado otras opciones. Nuestra organización, tanto a nivel provincial como autonómico, ha vivido un «estirón» considerable en los últimos dos-tres meses, consecuencia de la necesidad de participar en la(s) campaña(s) electoral(es). Y ese resultado, conseguido a costa de mucho esfuerzo de muchas personas, ha sido un éxito.
Frente a nosotros se abre un periodo de dos años sin elecciones, en el que debemos profundizar en la creación del partido, tanto extendiéndolo por toda la provincia y la comunidad como reforzando esas estructuras que tan frágiles son. Ademas, debemos ser parte de las soluciones o de las voces que claman por soluciones en nuestros barrios, pueblos y ciudades. Debemos acostumbrar a la ciudadanía a encontrarnos en las luchas y propuestas que les importan, contra la reforma laboral o contra las incineradoras y proponiendo alternativas.
EQUO es un proyecto necesario, y por lo tanto un proyecto que ha llegado para quedarse. Aunque en lo personal pueda desanimarnos que nuestros esfuerzos e ilusiones no se correspondan (aun) con los resultados, recordemos que estamos únicamente comenzando a sembrar y regar nuestro campo.
Por último, y de forma irrenunciable, EQUO Córdoba quiere expresar su agradecimiento a todas las personas que han colaborado, mucho o poco, a que la campaña haya sido posible, que hayamos llegado a más personas que nunca. Sois una muy buena razón para seguir luchando.