Llegado el momento en el que nos dejan participar en esta aparente democracia formal que sufrimos, toca a la ciudadanía dar el paso hacia un nuevo modelo de política, de democracia, de economía y de sociedad, de ir hacia la transición hacia un modelo europeo habitable, sostenible en el tiempo, solidario con las personas que lo necesitan y las generaciones venideras, creador de riqueza y empleo duraderos…. Una Europa del siglo XXI, que no se construya bajo esquemas del siglo XVIII (liberalismo) o XIX (socialismo de origen marxista) o XX (socialdemocracia y democristianos). Todas estas aportaciones nos llevaron a un progreso material basado en modelos productivistas que funcionaron hasta que los recursos y el planeta han empezado a decir basta. De modo y manera que necesitamos un nuevo modelo que supere estas ideologías, un nuevo paradigma. Ese modelo es la ecología política.
Necesitamos repensar el modelo económico, donde las clases extractivas que dominan las finanzas, las eléctricas y el poder político, viven gracias al 99% restante, que trabaja para pagarles, una especie de renovación del antiguo concepto marxista de alienación. Caminar hacia una economía democrática, que tenga como objetivo el bienestar de la sociedad en su conjunto, una economía de las personas y no de los números macroeconómicos. Una economía destinada al bien común, que fomente el emprendimiento y la iniciativa, pero que piense siempre en todo el conjunto de la sociedad. Una economía que necesita ahora de un plan de choque, el que puede constituir el Green New Deal, que podría poner en marcha la economía europea y crear millones de empleos. Una economía que no busque el crecimiento, sino la prosperidad real de todos.
Necesitamos repensar el modelo de democracia, especialmente en la Europa que estamos contruyendo, que adolece de un déficit democrático brutal. Un cambio total en la manera de elegir representantes, y un cambio total en las instituciones donde el Parlamento Europeo debe ser la institución central, y con un gobierno europeo elegido directamente por la ciudadanía, además de fórmulas de participación constante, capacidad de control y de pedir responsabilidades a sus representantes.
Necesitamos repensar nuestro modelo energético, tema crucial en nuestro modelo económico actual y origen de numerosos conflictos, ya que está en manos de un tremendo oligopolio que, a su vez, controla en gran medida el poder político. Dicho oligopolio, a su vez accionista de los grandes medios de comunicación, bloquea el desarrollo y la implantación de las energías limpias y renovables, en favor de las nucleares y los hidrocarburos, responsables éstos últimos en gran medida, como afirman la ONU y oras instituciones internacionales y gobiernos, del cambio climático. Necesitamos, pues, un modelo energético más democrático y sostenible en el tiempo, que proporcione además, un nuevo vivero de empleos duraderos.
Y así hasta muchas otras propuestas que, hasta el momento, recoge casi en exclusiva y fundamentalmente el programa que hay detrás de la coalición Primavera Europea que EQUO lidera. Recoge, además, gran parte del espíritu del 15-M y de los movimientos sociales surgidos de dicha protesta.
Evidentemente, estos temas no figuran en los programas de los grandes partidos del bipartidismo PP-PSIU. Pero tampoco en partidos que obtienen su auge gracias a la aparición de sus líderes en las tertulias televisivas, o al apoyo de medios de comunicación concretos.
Para aquellos que tengan dudas acerca de a quién votar para cambiar profundamente, les propongo el voto a EQUO. Para aquellos que quieran darle una bofetada en la cara a quiénes de verdad tienen el poder, les propongo el voto a EQUO. Para aquellos que dicen que todos son iguales y no suelen votar, les propongo el voto a EQUO. Para todos aquellos que son optimista y creen en un mundo mejor posible, les propongo el voto a EQUO. El que escribe suscribía las cuatro posiciones hace tiempo. Hoy, voto con entusiasmo a EQUO, porque creo que SÍ SE PUEDE.
Alberto de los Ríos, profesor y miembro de EQUO.
Una idea sobre “Ni bipartidismo, ni tertulianos… alternativas de cambio real: EQUO y la Primavera Europea”
Muy buen artículo. Mis felicitaciones Alberto