Se suelen asumir una serie de axiomas, no contrastados pero que hace tiempo calaron en el imaginario colectivo y que tienen que ver con el “carácter” diferente y diferenciador de los dos géneros. Parece incluso que hay quién lo interpreta como debido a diferencias biológicas y hormonales que modelan la forma de ser y actuar y hay quién lo achaca a la educación recibida y mantenida a lo largo del tiempo por una sociedad profundamente desigual que encorseta la expresión de ambos géneros, y subyuga a la mujer.
En EQUO Andalucía estrenamos nueva situación que además difiere significativamente de la que existe en otros partidos y organizaciones. Es un rasgo que creemos relevante. Y es que sean dos mujeres las que representen aquello por lo que nos afanamos desde la Ecología Política en el ámbito andaluz. No es baladí este hecho, porque implica uno de los ejes de las políticas que queremos que se trasladen a la sociedad, y desde ese punto de vista, ¿qué mejor manera que el ejemplo?
En nuestros Estatutos tenemos una norma a la que nos referimos como 50 plus (50+) que va más allá de la paridad, porque no hay equidad en la presencia y participación en los espacios de toma de decisión. Siendo las mujeres algo más del 50% de la población, esta menor representación se debe a inercias impuestas desde los patrones educativos y sociales que han regido nuestra sociedad y no a cuestiones de capacidad o saber hacer.
Estamos convencidas que además de promover con esta medida la incorporación de más mujeres a la vida política vamos a aportar una “nueva forma de hacer política”. Partiendo del respeto a nuestros compañeros, nos sentimos cómodas con la horizontalidad en la toma de decisiones y con el trabajo colectivo y participativo. Esto es un plus que sintoniza y encaja a la perfección con las nuevas o renovadas formaciones políticas que quieren incorporar la participación activa en sus órganos de representación y alejarse de viejos liderazgos jerárquicos. La experiencia y buen hacer de nuestro coportavoz masculino, Pepe Larios, nos deja el listón muy alto pero nos ofrece la oportunidad de que seamos dos mujeres las que ocupemos la portavocía de EQUO Andalucía. Lo valoramos como una situación novedosa que vamos a explorar con ilusión y responsabilidad.
También queremos ejercer esta responsabilidad con la ternura y la subversión que predicaba Petra Kelly, mujer, activista, feminista, pacifista y verde; que entendía la ternura en sentido amplio, incluyendo una relación tierna con los animales y las plantas, con la naturaleza, con las ideas, con el arte, con la lengua, con la Tierra, “…un planeta sin salida de emergencia…” decía, como seguimos diciendo nosotras. Seguramente la misma ternura y desasosiego que sintió Rachel Carson (autora del libro ”Primavera silenciosa”) al echar de menos el canto de los pájaros en su amada Nueva Inglaterra en primavera a la par que defendía contra viento y marea, sola frente al lobby de la industria química, que la causa de semejante desastre eran los pesticidas aplicados sin control.
Habrá quien no comparta esta reflexión, pero garantizar el avance de las mujeres y cerrar las brechas de desigualdad en el ámbito político son medidas útiles para reequilibrar un sistema insuficiente y limitado que aún no logra una justa participación de las mujeres en los espacios de representación política.
Tenemos la responsabilidad compartida junto a la gente de EQUO Andalucía de contribuir con trabajo y compromiso a avanzar hacia una sociedad más justa, solidaria y equitativa desde un profundo respeto a nuestros valores ambientales.
Carmen Molina Cañadas e Isabel Brito Cabeza. Coportavoces de EQUO Andalucía.