El partido verde considera que la Consejería de Medio Ambiente debe, más allá de investigar las irregularidades en la empresa que pudieran estar tras el incendio, asumir la responsabilidad política por la falta de vigilancia
EQUO apunta que los abundantísimos incendios en plantas similares responden a una «falta grave de supervisión y control» por parte de las administraciones públicas
La formación EQUO entiende que el grave incendio de la planta de reciclaje, y las infracciones detectadas posteriormente, deben tener serias consecuencias para los responsables, tanto en la empresa como en la delegación provincial de Medio Ambiente, encargada de velar por el cumplimiento de la normativa andaluza. Por ello el partido verde reclama el cese del Delegado Provincial de Medio Ambiente y el refuerzo de las labores de control de este tipo de instalaciones.
Para Salustiano Luque, coportavoz de EQUO Córdoba, «como hemos denunciado en el Congreso de los Diputados, la situación de las plantas de reciclaje en nuestro país es gravísima, con casi 26.000 infracciones administrativas tan sólo en 2016, a las que se suman otras ocho infracciones penales de depósitos de residuos tóxicos o peligrosos. Asimismo y también relacionados con los residuos, el Seprona denunció 43 infracciones penales por atentado contra los recursos naturales y el medio ambiente y la flora y fauna, hechos por los fueron investigadas o detenidas otras 112 personas. y con incendios que se suceden uno tras otros, con más de 140 en apenas cinco años. Es evidente que el sistema de vigilancia de estas instalaciones falla de forma estructural grave y es necesario reforzarlo y reformarlo. Igualmente, es imprescindible endurecer las consecuencias, penales, económicas y políticas, de estos incendios que tienen un gran impacto sobre la salud pública. A expensas de las resoluciones judiciales, queda reclamar responsabilidades políticas.»
Por su parte, Ana María Carnero, coportavoz provincial de EQUO, «El informe del Servicio de Extinción de Incendios y Salvamento deja muy claro que la empresa incumplía tanto las cantidades que estaba autorizada a almacenar, como las medidas de seguridad que eran necesarias, básicamente instalaciones de protección contra incendios adecuadas a la cantidad de residuos peligrosos almacenados, incluyendo agua suficiente para el repostaje de los vehículos de bomberos. Es evidente que ante el riesgo de incendio y la situación de la planta de reciclaje la Junta tenía razones para exigirlos y no permitir su funcionamiento en condiciones tan precarias.»
EQUO considera que el actual sistema de tratamiento de residuos genera un volumen incontrolable de los mismos, con gastos e impactos crecientes en el entorno y la salud públicas. El partido verde apuesta por una reducción del volumen de embalajes empleados y, sobre todo, la implantación de sistemas de retorno de envases (SDDR), como se está haciendo en la Comunidad Valenciana, donde EQUO es parte del gobierno, y en más de 40 países y regiones del mundo, entre ellos los más avanzados económica, social y medioambientalmente.