EQUO Córdoba vuelve a mostrar su desacuerdo con la fórmula elegida por el Ayuntamiento para cumplir con la labor de asesoramiento y ayuda al visitante en la Fiesta de los Patios. EQUO rechaza de forma tajante el enmascaramiento como voluntariado de un trabajo que deberían realizar personas contratadas en una ciudad con altísimas tasas de desempleo y para una fiesta que deja millonarios ingresos en la ciudad. No sólo eso, sino que EQUO quiere advertir al Ayuntamiento que puede estar cometiendo una posible ilegalidad al contradecir lo dispuesto en la Ley Andaluza de Voluntariado.
Salustiano Luque, coportavoz de EQUO Córdoba, afirma que «el Ayuntamiento debe dar explicaciones claras, porque todo parece indicar que puede estar cometiendo una ilegalidad al organizar un voluntariado cuando la legislación andaluza deja claro que las administraciones públicas no pueden hacerlo, salvo en caso de emergencia».
En la web donde el Ayuntamiento explica en qué consiste el Voluntariado de los Patios de Córdoba se explica que «dependerá del Ayuntamiento de Córdoba, del Área de Presidencia, entidad a la que estarán adscritos para el desarrollo de su actividad». Sin embargo, la Ley Andaluza de Voluntariado (LEY 7/2001, de 12 de julio, del Voluntariado) recoge claramente que «Sólo de forma excepcional ante situaciones imprevistas de catástrofes y emergencia general, y a falta de otras posibilidades de actuación, podrán las Administraciones Públicas promover acciones voluntarias».
Ana María Carnero, coportavoz provincial de EQUO, señala que «el voluntariado complementa la labor de la administración pública y de los profesionales de la acción social, pero nunca los debería sustituir ni suplantar. No podemos aceptar esta pantomima, por lo que esperamos que el Ayuntamiento rectifique rápidamente».
EQUO Córdoba insta al Ayuntamiento a cambiar la fórmula para cumplir con las necesidades que tiene la Fiesta de los Patios. El partido verde considera que el verdadero voluntariado no tiene nada que ver con funciones de atención al público en una fiesta que mueve millones de euros anualmente y reclama que se recorte de otros aspectos de su promoción antes que continuar con esta práctica.