Este año el lema de la Semana de la Movilidad es “Una calle mejor es tu elección”.
Siempre que llega esta semana debemos tener presentes a las víctimas de la violencia vial y de los accidentes de transporte público. El pasado 24 de julio hizo ya más de un año de la muerte de 79 personas en el accidente del tren Alvia en Galicia, donde algunos informes manejados en el juicio señalan cómo las ambiciones políticas de inaugurar una infraestructura de comunicación rebajaron las medidas de seguridad. En uno de los países del mundo con mayor dotación de infraestructuras de movilidad seguimos careciendo de un organismo independiente de Seguridad en el Transporte dando lugar a fiascos como el accidente del metro de Valencia o el del avión de Spanair, las victimas de este último todavía peleando más de 6 años con la famosa compañía de seguros por las indemnizaciones.
La DGT ha sacado este año la reforma de la Ley de Tráfico, Vehículos a motor y Seguridad Vial manifiestamente mala para fomentar la bicicleta como medio de transporte con la obligatoriedad del casco en ciudad para menores de 16 años. La seguridad para el ciclista urbano no se consigue con el casco sino logrando el calmado o pacificación del tráfico que muchas veces le acosa en la ciudad.
Una de las cosas que no le perdonamos a Alfredo Rubalcaba es que siendo ministro de Interior no se atrevió a sacar adelante la modificación del Reglamento General de Circulación. Era un muy buen trabajo de Pere Navarro y su equipo que apostaba por el peatón y el ciclista y que estaba adelantadísimo pero por intereses electorales Rubalcaba lo paró. Se organizaron precisamente en Córdoba en febrero del 2011 unas jornadas para ultimar la modificación y finalmente el ministro consiguió hacer perder el tiempo y las esperanzas a un montón de gente comprometida con la movilidad sostenible.
En movilidad a todos los niveles se sigue invirtiendo más en hardware que en software, más en soluciones técnicas que en intervención social. Mientras en otros países se hacen inversiones potentes en gestionar el Camino escolar o en programas de participación ciudadana para incidir en lo que es el lema de esta SEM, en España estamos mayoritariamente aún con la vista puesta en la infraestructura pura y dura.
En Córdoba siguen sin constituirse, tras más de tres años de gobierno municipal del PP, órganos muy importantes vinculados con la participación ciudadana en la movilidad como la Comisión de Movilidad o la Comisión de Accesibilidad del Casco Histórico. Ana Tamayo en septiembre del 2013 se comprometió a constituir un órgano participativo denominado Observatorio de la Movilidad de la Ciudad de Córdoba. Ha pasado ya un año y ni atisbo de este Observatorio a pesar de que la Federación de Vecinos Al-zahara le ha solicitado varias veces a la concejala la constitución de estas comisiones.
Sería destacable en el campo de la Bicicleta en Córdoba que con motivo de la SEM se firmara el convenio entre ayuntamiento y Consejería de Fomento para echar a andar cuanto antes el Plan Andaluz de la Bicicleta. Como dice Gacía Cebrián: «Las vías ciclistas se hacen rápido, son baratas y resuelven problemas». El exrector José Manuel Roldán se fue de año sabático antes de que por fin empezarán de una vez en agosto las obras del carril bici al Campus de Rabanales. Este mes de septiembre vemos las máquinas trabajando en el futuro carril bici desde el único tren de cercanías que tiene nuestra provincia, el que recorre cinco kilómetros para llegar a la UCO.
Uno de los temas que más preocupa últimamente a las asociaciones de vecinos y a la asociación peatonal A PATA es la invasión de zonas peatonales y aceras por los veladores. Esta colmatación de los pocos espacios sostenibles suponen problemas de accesibilidad, privatización del espacio público recién ganado al coche y contaminación acústica y en ocasiones contaminación visual del patrimonio. Tenemos una buena ordenanza reguladora pero la Gerencia de Urbanismo no la aplica. El espacio público tiene que estar repartido equitativamente.
En otro orden en el 2011 se hacían alegaciones desde los ayuntamientos al Plan de Ordenación del Territorio de la Aglomeración Urbana de Córdoba. Estando en la Consejería de Ordenación del Territorio el mismo partido que inició este plan llevamos mucho tiempo sin saber nada del mismo y que tanta influencia tendría en la futura movilidad. Al menos la Consejería de Obras Públicas definió en el BOJA en julio del 2014 lo que sería el concepto de un Plan de Movilidad Sostenible para el Área Metropolitana.
Concluyendo en vez de potenciar la movilidad lo que hay hacer es minimizarla, cuanto menos necesidad haya de desplazarse mejor, para esto tenemos que tener en mente la escala de barrio para el diseño urbano y optar más por soluciones de intervención social que de hormigón y asfalto.
Gerardo Pedrós, miembro de EQUO