En EQUO Puerto Real entendemos el ejercicio de la política como un servicio público cuyo objetivo final y único es contribuir a resolver los problemas y las necesidades de la ciudadanía.
Sin duda, la inauguración de la nueva estación es una gran noticia y un gran éxito de la ciudadanía; supone la culminación de un proceso largo y complicado, y de gran relevancia en términos económicos, urbanísticos y de movilidad para Puerto Real, una ciudad que dejará de estar partida en dos y en la que, seguro, se abrirán nuevas posibilidades.
Aún así, desde hace ya unos meses, desde EQUO Puerto Real venimos denunciando los intentos tanto del PA como del PP por capitalizar la culminación de una obra cuya finalización es un éxito no de la política, ni de la pretendida astucia de quienes nos representan en las instituciones, sino del compromiso, la generosidad y la paciencia de la ciudadanía de Puerto Real que, con sus impuestos, ha pagado por partida doble una obra que ha paralizado la ciudad durante más de tres años.
La noticia de la inauguración casi por sorpresa de la nueva estación nos ha sorprendido para mal y nos ha devuelto la sensación de que, en muchos casos, la política no está a la altura de la ciudadanía a la que representa.
El pasado martes 10 de diciembre se celebró el Pleno Ordinario del Ayuntamiento de Puerto Real correspondiente al mes de diciembre, un pleno en el que se trataron diversos temas de interés para el municipio, algunos de ellos propuestos por nuestro grupo municipal. Lo que más nos sorprende es que, entre los temas tratados en el órgano de representación de todos los ciudadanos, no estuviera precisamente la inminente inauguración de la estación.
A pesar de que todo parece indicar que el Equipo de Gobierno ya conocía la inminencia del acto, no se informó a los grupos políticos acerca de la inauguración de la estación de Puerto Real por parte de la Alcaldesa de la Villa, Maribel Peinado, y la Ministra de Fomento, Ana Pastor. Antes de la pertinente invitación al acto por parte de la Subdelegación del Gobierno, este grupo político se enteró de la noticia por las informaciones publicadas en diferentes medios de comunicación el día después del Pleno.
No podemos más que entender que la noticia de la inauguración fue publicada a partir de las informaciones que partieron del Equipo de Gobierno que, como es costumbre, prefirió utilizar los medios de comunicación -los propios y los ajenos- para anunciar y adornar sus pretendidos logros políticos.
El hecho en sí es, en cualquier caso, un ejemplo más del estilo cortijero que el Equipo de Gobierno del PA ha venido desplegando desde el inicio de la legislatura y que pretende hacer jugar a la oposición el papel de mero comparsa y palmero de los escasos proyectos que el PA ha puesto en marcha desde el inicio de la legislatura.
Ni a este grupo político, ni en general al resto de grupos de la oposición y, lo que es más grave, a la ciudadanía, se le ha permitido, por lo general, participar de manera normal y razonable, por ejemplo, en la revisión de los sucesivos proyectos de presupuestos, ni en la del plan de pago a proveedores, ni en la inmensa mayoría de las decisiones tomadas por el Equipo de Gobierno.
Al margen de las más que evidentes diferencias de criterio entre EQUO y el PA, nuestra tarea de oposición ha tenido que adaptarse a la falta de transparencia e información, y a las escasas facilidades dadas para el ejercicio de la oposición. Los proyectos se han presentado sin apenas tiempo para revisar la documentación, sin la posibilidad efectiva de presentar alternativas -tanto desde el punto de vista del tiempo como de los recursos disponibles-, y en un ejercicio de política de hechos consumados y de autobombo que ha rayado lo absurdo en muchas ocasiones.
El de la gestión del soterramiento es un ejemplo claro. Se ha tratado de espaldas a la ciudadanía y a la oposición, de cara únicamente a los medios de comunicación. Además, en estos últimos meses hemos asistido a un espectáculo deplorable en el que el PA y el PP de Puerto Real han competido por atribuirse el mérito de la finalización de la obra.
Nuestra sospecha se confirma con un acto de inauguración “sorpresa” que nos causa estupor y que desde EQUO creemos que será el primero de otros muchos que habrán aún de llegar. Conociendo el gusto de Maribel Peinado por las fotografías, estamos convencidos de que a la inauguración de la apertura de la estación le seguirá la inauguración de las obras del tablero superior, de las rotondas de acceso a la estación, de los estacionamientos e incluso de las máquinas de vending que se instalen en el vestíbulo de la estación.
Creemos que un acto de inauguración digno hubiera sido aquel que contara con la participación de las asociaciones y colectivos que lucharon por la consecución del soterramiento, y de la ciudadanía puertorrealeña que, en último término, es quien ha padecido y padecerá las consecuencias de la hipoteca económica que supone la desastrosa gestión del soterramiento.
Sin embargo, el Equipo de Gobierno ha preferido que el de la inauguración de la estación de Puerto Real sea un acto pensado para que, al mejor estilo cortijero, la ciudadanía aplauda mientras sus representantes saludan con la mano.
Desde EQUO no nos resignamos a que a la ciudadanía se le asigne el papel de simple acompañante de un Equipo de Gobierno prepotente y de ordeno y mando. Aspiramos a transformar la vida política de Puerto Real desde la transparencia, a acercar la política a la ciudadanía a través de la participación y el buen gobierno, y, por encima de todo, a devolver a la política la dignidad y el protagonismo que debe tener en la toma de decisiones y en la gestión de los asuntos que preocupan a los ciudadanos.