RADIOGRAFÍA DE LA POBREZA (por Mar Verdejo Coto)

Mar Verdejo Coto
Mar Verdejo Coto

Pasear por la ciudad, con una larga cola roja pasión de más de cinco metros que tiene que ser portada por dos personas, no te debe de dejar mucho margen de maniobra para caminar y deambular por los barrios, los centro históricos e, incluso, hablar con la ciudadanía. Así que por ello entiendo que desde su púlpito, Cañizares, el Arzobispo de Valencia, diga: “no veo más gente pidiendo en la calle o viviendo bajo un puente que antes”. Con esta vestimenta es imposible andar ni ver nada; ni en la calle; ni debajo de los puentes. Le aconsejo pasear, sin tener que salir de su ciudad, por el Río Turia durante la noche y verá la gente que vive bajo los puentes; además de hacer caso a Pablo VI, que en 1969, desaconsejó vestir esta capa magna y que, desde luego, no es muy cómoda para andar por casa.

Dicen que nos estamos recuperando, como un paciente agónico; los datos son los siguientes: 13.657.232 personas son pobres y están en riesgo de exclusión social en España, siendo la cifra más alta desde que se utiliza el indicador AROPE (At Risk of Poverty and Exclusión) y se basa en lo monetario, con aspectos de exclusión, de renta, privación de material severa y baja intensidad de trabajo: un 1.9% que en el 2014 que fue de un 27.3%. Ahora tomen oxígeno de la calle, porque no vayamos a pensar que tener trabajo remunerado nos garantiza estar protegidos frente a la pobreza, ya que hay más de 3,2 millones de personas en España cuyos ingresos son inferiores a 332 euros mensuales; a lo que hay que unir la precariedad de empleo. Aunque nos vendan que nos estamos recuperando porque baja el empleo, deberían de decir también que está aumentando el trabajo a tiempo parcial y con contratos temporales. Cáritas asegura que el 14% de los empleados españoles está atrapado en la pobreza: 17 millones de nóminas son menores de 1.000 euros netos. El 73% de los atendidos por Cáritas son de barrios acomodados y de nacionalidad española o de un país socio de la Unión Europea. La pobreza tiene cara de mujer, de infancia y de región autónoma del sur. Una de cada dos familias en riesgo de pobreza y exclusión es monomarental o monoparental; y más de la mitad de los andaluces menores de 17 años están en riesgo de pobreza o exclusión social. España, y su marca, se sitúan en los últimos puestos en el ranking de países más desiguales de la Unión Europea y Andalucía como una de las peores regiones en cuestión de desempleo, con una tasa superior al 30,9%. A la juventud no se lo ponen fácil, ya que el tipo de contrato y duración no les permiten luego obtener una prestación por desempleo, si es que consiguen uno: el 14,5% de los y las jóvenes menores de 24 años se encuentran sin empleo, según los datos de la Encuesta de Población Activa del segundo trimestre 2015. En Almería, un 40% de la ciudadanía se encuentra en el umbral de la pobreza y un 17% de los hogares tienen dificultades para llegar a final de mes y el 8%, a duras penas, puede mantener la vivienda a la temperatura adecuada.

Y ahora respiren como puedan en tanto esperamos a que se organicen para hacer un Plan de Choque contra la Pobreza y actúen, de manera urgente, con políticas y medidas paliativas y de urgencia, sin olvidar las preventivas y de protección, mientras cobran esos sueldos desorbitados por, a veces, no ser capaces de ver una realidad que más de 60 colectivos han mostrado en cifras, ofreciéndonos una radiografía de lo que realmente estamos tratando cuando en este país se habla de pobreza y la quieren cubrir con un manto sedoso de color gualdo y rojo.

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