CARTA A JIMENA (por Mar Verdejo Coto)

Foto Mar VerdejoLlegaste, como tu hermano, en un ventoso día de Levante, cuando se estaba anunciando la primavera entre las flores. Desde hace más de dos meses llevas preparada y queriendo salir antes de tiempo. Imagino que porque sabes que tienes muchas cosas por hacer en este planeta que te vamos a dejar a ti y a las generaciones venideras. En pleno siglo XXI, aun con todos los avances que ha hecho la humanidad, me toca explicarte algo que nos debería dar vergüenza: mil millones de personas no disponen de agua potable, dos mil millones sin acceso a la energía eléctrica y tres mil millones viven con menos de dos euros al día.
Has nacido en una plena crisis que azota a la humanidad y que es económica, social y ambiental; es una encrucijada en la que nos toca abrir nuevos caminos hacia otros proyectos, en los que sea posible la convivencia pacífica y el bienestar humano para toda la población, ajustando el desarrollo a los límites físicos y biológicos del planeta, siendo más solidarios, más sostenibles y más justos. El futuro está alentado por una juventud que empieza a comprometerse, generosamente, para encontrar individualmente y colectivamente soluciones innovadoras a los desafíos de este tiempo que nos ha tocado vivir. Afrontan el futuro con esperanza y seguridad; y no con la ira y ansiedad con la que nos invitan a diario en los medios manejados por los “lobbys” para conseguir sus intereses. Siendo líderes en innovación y tecnología de energías renovables, me es difícil exponerte por qué seguimos dependiendo de energías basadas en combustibles fósiles; y que son la sinrazón de la violencia creada entre los pueblos para conseguir el poder geopolítico. Hemos intervenido tanto en los últimos años en nuestra casa, el planeta, que hemos transformado los ecosistemas, tan rápido, que no hay ningún otro periodo de tiempo comparable en la historia del mismo. Es cierto que hemos conseguido tener mejor bienestar y desarrollo económico, pero no para todos los habitantes; y lo hemos hecho a costa de deteriorar el aire que respiramos, el suelo, el agua y la biodiversidad biológica. Estos días te están regalando animalitos en forma de peluche, y si seguimos sin cambiar el rumbo de nuestras acciones es probable que esos animales ya no existan en su hábitat natural cuando te hagas adulta, y sólo puedas verlos en Museos de Ciencias Naturales o confinados en zoológicos. Además el banco genético en la flora se está perdiendo a pasos agigantados y son la clave de nuestro futuro como especie en el planeta. No sé si seremos capaces de darte la oportunidad de que tengas un proyecto de vida allí donde tú elijas, que no tengas que saltar vallas infernales para buscarte un futuro digno. Que puedas ser lo que quieras y, por haber nacido mujer, no se te cierren puertas ni caminos y que tengas derechos sociales, laborales, etc. que estamos perdiendo y que tanto costó conseguir. Tienes mucho que aprender pero no te desanimes: “Los ideales son como las estrellas, no las alcanzamos pero iluminan nuestro camino”.

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