Verdes Equo organiza una conferencia debate sobre cómo convivir con el peligro de maremotos sin alarmismo
El Plan de Emergencia ante el Riesgo de Maremotos en Andalucía sigue sin aplicarse en la mayoría de municipios costeros
Sólo el Ayuntamiento de San Roque ha culminado el protocolo oficial de evacuación
La cita será en la sala multiusos del castillo de Luna el próximo 6 de febrero a las 19 horas

La escena se repite cada vez que hay un simulacro como el que vivimos en Rota el pasado 20 de noviembre, cintas, voluntarios, sirenas y un mensaje institucional de tranquilidad.
Sin embargo, todos los municipios costeros deben crear un plan para hacer frente a los tsunamis y esos Planes de Actuación local brillan por su ausencia.
Andalucía cuenta desde el 12 de junio de 2023 con un plan autonómico frente al riesgo de maremotos. El marco existe, está aprobado y define cómo debe responder la comunidad ante una emergencia de este tipo. Lo que avanza con mucha más dificultad es su traducción real a escala municipal, donde los planes locales, la pieza clave para una evacuación efectiva, se encuentran en estados muy distintos de desarrollo.
El dato no es una interpretación política ni una alarma gratuita. Es una constatación administrativa: solo un municipio andaluz ha hecho público el cierre completo de todo el recorrido técnico y formal de su Plan de Actuación Local, San Roque.
La diferencia entre disponer o no de un plan local plenamente desarrollado no es teórica. Marca qué municipio tiene definidos los responsables, los protocolos, las rutas de evacuación y las zonas seguras si se produce una retirada anómala del mar o una alerta oficial, y en Rota ya hemos denunciado varias veces desde el partido verde, que la ciudadanía no tiene información clara y precisa de qué hacer, y sobre todo que NO hacer, frente a una emergencia.
El plan autonómico fija la coordinación general y las competencias entre administraciones, pero es el Plan de Actuación Local el que concreta qué calles se evacuan, hacia dónde, quién toma decisiones y cómo se informa a la población. Sin ese documento operativo, pueden existir señales, ejercicios o campañas informativas, pero no necesariamente un dispositivo completo y coherente.
En octubre del año pasado, el Ayuntamiento de Cádiz aprobó en pleno su primer Plan de Actuación Local de Riesgo de Maremotos. El documento, elaborado con apoyo de organismos científicos y técnicos, identifica zonas inundables, rutas de evacuación, puntos de encuentro, edificios singulares y el esquema de mando a través del CECOPAL.
La aprobación supuso un avance relevante tras años de retraso, desde entonces, el plan entra en los procesos técnicos y administrativos necesarios para su plena integración en el sistema de emergencias, un recorrido que no siempre es inmediato ni visible para el ciudadano.
Puerto Real aprobó su Plan de Actuación Local frente a maremotos en octubre de 2025. El documento está diseñado y validado a nivel municipal y se encuentra en las fases posteriores de tramitación. El caso es relevante porque demuestra cómo la conciencia en algunos gobiernos locales, en este caso el gobierno de la Confluencia de izquierdas, coalición de Verdes Equo, IU e independientes, pueden acelerar procesos que en otros municipios siguen bloqueados.
Chipiona ha apostado por un enfoque integral vinculado a la iniciativa internacional “Tsunami Ready”, con sirenas, señalización, simulacros periódicos y comunicación constante a la población. Más allá del estado administrativo del plan, la preparación se ha incorporado como parte de la identidad local y de su gestión turística.
Todos los municipios costeros están obligados a disponer de un Plan de Actuación Local frente a maremotos, pero a comienzos de 2026, la mayoría aún no ha completado ese recorrido.
La diferencia no es estética ni comunicativa. Es funcional. Un plan cerrado implica responsabilidades, mantenimiento y coordinación real cuando la emergencia deja de ser un ejercicio.
En los últimos años se han celebrado simulacros como bien sabemos en Rota, ejercicios que cumplen una función pedagógica evidente, pero no sustituyen a un plan local plenamente desarrollado. Sin ese respaldo, la respuesta ante una emergencia real depende más de la improvisación que de un sistema ensayado y coherente.
Andalucía dispone del conocimiento científico, del marco legal autonómico indispensable y de la obligatoriedad en más de sesenta municipios costeros obligados a tener su Plan de Actuación Local y actuar, sin embargo el despliegue frente al riesgo de maremotos sigue siendo incompleto y profundamente desigual a lo largo de la costa gaditana.
Para hablar de todo ello y de muchas más interesantes cuestiones, contaremos con la presencia de Daniel López Marijuan, geólogo, responsable andaluz de Cambio climático de Ecologistas en Acción.
La cita será en la sala multiusos del castillo de Luna el próximo 6 de febrero a las 19 horas.