El principio de precaución, la participación de la población de la zona y la salud humana y ambiental deben ser los principios básicos de las actuaciones en el futuro. La formación verde destaca y agradece el papel jugado en las últimas décadas por las organizaciones ecologistas
Más de cincuenta años después del accidente de Palomares, los gobiernos estadounidense y español han firmado un memorándum de entendimiento para concluir la descontaminación de la zona, evidenciando que las actuaciones anteriores no habían sido efectivas ni suficientes, aunque los datos sobre la continuada incidencia de la radiación en la salud de la población son, aún hoy, secretos. Sin embargo, aún hoy el plutonio sigue apareciendo en la orina de los habitantes de la zona. Actualmente Palomares sigue siendo el lugar más contaminado por plutonio de Europa.
EQUO Andalucía denuncia la falta de validez jurídica del memorándum firmado, que únicamente viene a probar como los gobiernos del PP y PSOE han dejado en el olvido esta cuestión ante la prioridad de las relaciones con EE.UU., fundadas sobre la sumisión a los intereses militares norteamericanos.
En palabras de Carmen Molina, coportavoz de EQUO Andalucía “Celebramos la firma de este acuerdo como punto de inicio, y velaremos para que se cumplan las condiciones hechas públicas del mismo, pero nos parece claramente insuficiente para la solución definitiva del problema. Compartimos las iniciativas de diversos grupos ecologistas para que el acuerdo sea jurídicamente vinculante durante el tiempo de permanencia de la contaminación, y que base sus límites en el principio de precaución.”
Por su parte, Joaquín Arnalte, coportavoz de EQUO Almería, ha reclamado “transparencia total y participación pública en los planes para Palomares. Nos sumamos a quienes exigen una investigación para valorar el alcance de la contaminación que ha podido agravarse durante estos años. Es necesaria supervisar la salud de la población que ha padecido el efecto de la contaminación durante todas estas décadas, así como inversión en proyectos de desarrollo sostenible de la zona.”
El partido verde resalta la importancia del activismo ecologista (Ecologistas en Acción) en el largo camino hacia la descontaminación mediante la denuncia pública, acciones legales, recogida de firmas por internet, etc…, así como subraya la labor de Juan Antonio Rubio al frente del CIEMAT, por la caracterización de la contaminación y el vallado de las zonas contaminadas, labor que arrojó la existencia de tres zonas con un volumen total de unos 50.000 m3 de tierra todavía contaminada con plutonio y americio.
EQUO rechaza el uso de la energía nuclear con fines militares o de generación de energía por suponer un riesgo excesivo que deja un problema grave durante miles de años en forma de residuos o contaminación.