EQUO reclama medidas urgentes en todos los ámbitos para acabar con la violencia machista

EQUO ha expresado su más absoluta repulsa e indignación por el asesinato de Dolores Extremera en Jaén, la última víctima de violencia machista en nuestro país.

Esta organización política ha recordado que ya son 23 las mujeres asesinadas en lo que va de año, y que más allá de la condena, es urgente que trabajemos para acabar con esta insoportable lacra social. Por ello, se hacen imprescindibles actuaciones, desde todos los estamentos sociales, políticos y judiciales, que promuevan medidas tendentes a acabar con esta situación.

EQUO además ha llamado la atención sobre la juventud de los asesinos, lo que evidencia que es vital que se promuevan actuaciones en el ámbito de la educación, que permitan a nuestra juventud cambiar los estereotipos patriarcales, por otros más igualitarios.

Asimismo, para este partido hay que acabar con la  hipocresía de una sociedad que condena los asesinatos pero justifica otro tipo de violencia, mal llamada de baja intensidad. La violencia machista también se manifiesta de muchas otras formas: con gritos, humillaciones verbales, comentarios insultantes, chistes fáciles que degradan el papel de las mujeres en la sociedad.

Por otra parte, hay que hacer una mención especial a los asesinatos de mujeres que ejercen la prostitución, violencia silenciada, mujeres que no salen en los medios de comunicación, muertes que quedan fuera de cualquier contabilidad oficial gracias a la doble moral con la que se contabiliza la violencia.

Desde EQUO también se ha pedido reflexionar sobre la importancia que tienen las políticas activas dirigidas a los hombres, porque la violencia machista es un problema de los hombres que sufren las mujeres. Además, las mujeres deben dejar de ser tratadas como víctimas que necesitan protección y asistencia y deben ser tratadas como sujetos activos que luchan por sus derechos y su autonomía.

EQUO ha hecho especial hincapié en que la violencia machista es una consecuencia del orden patriarcal y por tanto, es necesario cambiarlo.