Ni el planeta ni nosotros podemos esperar más. Se hace urgente frenar el cambio climático y es en la próxima Cumbre de París, COP21, donde se debe de llegar a un compromiso universal y a un acuerdo que permitan abordar esta situación de emergencia con medidas reales, concretas y eficientes que sean vinculantes y a corto plazo.
El papel de los Ayuntamientos es fundamental. Desde lo local hay que empezar a tomar decisiones que comiencen a revertir el desastre medioambiental a que estamos abocados. Por ello EQUO reclama al Ayuntamiento de Córdoba acciones para luchar contra el cambio climático. Es responsabilidad de la ciudadanía pero, sobre todo, de las instituciones. Desde lo local se debe tomar la iniciativa para evitar que este problema sea irreversible. No podemos hipotecar el planeta y su clima porque las generaciones futuras no lo merecen ni lo perdonarían.
El número de desastres naturales asociados al cambio climático en Europa se ha incrementado en los últimos años. Sólo entre 1998 y 2009 afectaron a más de 11 millones de personas y hubo pérdidas por valor de 150.000 millones de euros. El sur de Europa y de España son zonas especialmente sensibles a los impactos del cambio climático. El aumento de la temperatura media global por encima de 1,5-2 grados afectaría a sectores como la agricultura, ganadería, turismo y a la salud de las personas.
Para EQUO es necesario trabajar en la construcción de ciudades sostenibles. La mayor parte de las emisiones de gases efecto invernadero y de sustancias nocivas en las ciudades las proporciona el transporte. El fomento de la movilidad a pie y bicicleta permitiría disfrutar de ciudades más limpias y con una población más sana.
Para la formación ecologista el Ayuntamiento de Córdoba debería realizar medidas encaminadas a conseguir una ciudad más amable, habitable y sostenible y que permitan dentro de sus atribuciones frenar el cambio climático.
EQUO propone al Ayuntamiento que fije unos objetivos de reducción de emisiones, previo inventario de las mismas en todas sus dependencias, empresas públicas y centros de enseñanza de los que depende su mantenimiento; realice programas de producción y autoconsumo con energías renovables, promueva el ahorro y la eficiencia energética con las tecnologías disponibles y la rehabilitación energética de los edificios y contrate suministro de electricidad de origen renovable para las dependencias municipales.
Salustiano Luque, portavoz de EQUO, entiende que “una de la principales medidas debería ser realizar programas de formación y educación ciudadana, entre la población en general y en los diferentes centros educativos sobre el cambio climático, sus causas, consecuencias y alternativas”. Por otra parte añade que “sería interesante para estimular a la población y a las empresas a conseguir objetivos poner en marcha alguna medida de carácter fiscal”
Para Ana María Carnero, portavoz provincial de EQUO “deberían tomarse medidas sencillas como reducir los desplazamientos en coche para el desempeño de los servicios municipales, utilizar la policía local más la bicicleta para sus actuaciones en los barrios y sólo utilizar vehículos motorizados para asuntos urgentes, impulsar el transporte no motorizado con la habilitación y conexión del carril bici, más vías peatonales y calmado de tráfico, mejorar el transporte colectivo público urbano, incrementar las zonas verdes arboladas y el número de árboles en los barrios e incluir en la planificación urbanística el derecho al acceso al sol y la adaptación de la ciudad a fenómenos climáticos extremos”
EQUO pide al Gobierno Municipal a que sin más demora participe de una manera activa en frenar el cambio climático, las vecinas y vecinos de Córdoba y sus generaciones futuras se lo agradecerán. Además invita a toda la ciudadanía, y colectivos de la ciudad a participar en las actividades que han organizado el conjunto de colectivos y formaciones políticas que integran “Córdoba se mueve por el Clima” los próximos días. Queremos ayudar a frenar y combatir el cambio climático, no podemos esperar más.