Reclamamos que se incluya, por ejemplo, la recuperación de comedores propios en colegios y hospitales frente a la externalización de servicios. La apuesta por los productos ecológicos y de kilómetro cero debería ser además una constante de la Junta para que nos creamos sus buenas intenciones.
Desde EQUO Andalucía Verdes celebramos la aprobación del proyecto de Ley para la Promoción de una Vida Saludable y una Alimentación Equilibrada, pero esperamos que no quede en papel mojado y que la misma venga acompañada de un compromiso real por parte del Gobierno andaluz, que debe demostrar en la práctica, con hechos, y no sólo en la teoría, que apuesta por la promoción de un modelo de vida alternativo entre la ciudadanía.
Así lo ha señalado nuestro coportavoz Francisco Sánchez Molina, que ha confiado en que la nueva norma “no sea sólo un brindis al sol y venga acompañada de medidas efectivas para conseguir los propósitos que se marca; medidas como por ejemplo la recuperación de comedores propios en colegios y hospitales, frente a la externalización de servicios”.
La ley pretende impulsar los hábitos de vida saludables en espacios como los centros de enseñanza, lugares de ocio infantil y juvenil, empresas, establecimientos de restauración, o los centros de asistencia. “Alimentación, movilidad o consumo son los aspectos más destacados que aborda y en los que hay mucho por hacer. No sólo tenemos que educar en lo perjudicial que puede resultar el consumo continuado de ciertos productos, sino también concienciar sobre lo dañino que es para el planeta que los mismos vengan envueltos de manera individual en plástico, por ejemplo. Explicar que la filosofía del usar y tirar está acabando con los recursos del planeta y convencer de la necesidad de recuperar la dieta y las ciudades –con su urbanismo y su modelo de organización y movilidad- mediterráneas es también promocionar una vida saludable”, ha aseverado Sánchez Molina.
Por su parte, nuestra también coportavoz y diputada andaluza, Carmen Molina, ha considerado que “la declaración de intenciones que supone esta ley debería venir acompañada de medidas como la introducción de alimentos ecológicos locales en los comedores públicos escolares, los hospitales y las residencias dependientes de la Administración”.
“La apuesta por los productos ecológicos y de kilómetro cero debería ser además una constante de la Junta para que nos creamos estas buenas intenciones”, ha abundado Molina, que ha considerado que este tipo de normativa “no puede ser independiente del modelo establecido para prestar los servicios, que como hemos indicado ya debe priorizar los comedores propios siempre que sea posible, y si es necesario adjudicarlos deberían incluir obligatoriamente en sus pliegos criterios sociales y de calidad en la producción, por encima de razones puramente economicistas”.
Así, apostamos porque en las adjudicaciones se prioricen alimentos de temporada y provenientes de la agricultura ecológica y criterios de sostenibilidad social y medioambiental mediante los que, desde lo público, se impulse esta nueva manera tanto de producir como de consumir, más respetuosa y saludable con las personas y el medio ambiente.
Una idea sobre “Esperamos que la Ley de promoción de una Vida Saludable venga acompañada de un compromiso real por parte del Gobierno andaluz”
Creo que deberían gravarse las bebidas con exceso de azúcar. También potenciar al máximo el consumo de agua de la red pública frente al exceso consumo existente en España del agua embotellada con la repercusión económica y en el medio ambiente. También creo que es trascendente que las escuelas se impliquen de forma decidida en el incremento de la actividad física de los menores potenciando un currículum dinámico además del ejercicio físico o la práctica de actividades deportivas.