Resumen de las Jornadas sobre la Renta Básica Universal en Sevilla

Lo que se desprende de estas jornadas, de los días 10 y 11 de diciembre en la Universidad de Sevilla, es algo que todos conocíamos y que iremos desarrollando en este documento, pero hay una idea que es clave y que resume tristemente la situación: las personas están en claro riesgo de exclusión y las rentas de inserción son prácticamente inexistentes. La pobreza es una realidad incluso para muchas personas con empleo.

Comienza la jornada con la intervención a cargo de José Chamizo, ex-Defensor del Pueblo Andaluz, de la que destacamos que, ante el panorama actual, cabe preguntarse si la renta básica sería posible o, cuando menos, necesaria.
La renta básica universal ¿qué es? La renta básica universal es un motivo de lucha, es un motivo de esperanza; no es solo una idea, es una realidad posible, una aparente utopía que puede crear una sociedad más igualitaria, más ética.

Tras Chamizo, Daniel Raventós aunó en su discurso aspectos políticos y filosóficos acerca de la renta básica. Según nos dijo, la renta básica ha vivido un renacimiento en el panorama político provocado por la nueva organización política Podemos, que irrumpió con fuerza en las elecciones europeas y que llevaba esta medida en su programa con mucho acierto.

La renta básica estaba, existía y ahora sigue estando con más presencia. Pero anteriormente partidos como EQUO, ANOVA y otros, ya llevaron en sus programas la renta básica universal, solo que es ahora cuando se manifiesta su posible aplicación con más intensidad, debido a la coyuntura económica. Ya desde el 15M muchos defendían esta idea. La medida se ha popularizado, pero tiene sus ventajas y desventajas, sus verdades y sus mentiras.

Sobre la renta básica hemos podido oír muchas barbaridades como que “hay personas que no se la merecen,” que “no nos serviría para nada, solo un gasto irreparable,” que “son mayores los sPonentes Jornadas sobre renta básica universal en Sevillaubsidios a los pobres que a los ricos”. Pero los subsidios que reciben las personas con necesidades son muy bajos, y la realidad muestra que son insuficientes para solucionar la pobreza y la desigualdad social.

Pero la renta básica tiene que pasar por una serie de cribas, por lo que tenemos que plantearnos: ¿Es viable? ¿Es justa?  Pues sería justa en función de los tipos impositivos que tienen los ricos o las grandes corporaciones, si estos fueran meramente proporcionales a su nivel económico.

Es interesante analizar la teoría política de Aristóteles de la caracterización de clases: democracia es el gobierno de los ciudadanos libres, y oligarquía el de las altas élites. Democracia no es el gobierno de los pobres, es el gobierno de la mayoría libre.

Así, podríamos deducir que nuestro concepto de democracia se acerca cada vez más a este de la antigua Grecia, donde bárbaros, esclavos y no ciudadanos quedarían fuera del sistema, excluidos, sin olvidar que debido a la mentalidad cultural la mujer no era considerada en esta organización de la polis.

Los “ricos” no dependen de esta renta básica, tenemos el ejemplo de la necesidad de una gran reforma del IRPF, y de una gran reforma de subsidios monetarios para contrarrestar la imperfección del sistema. Pudiera parecer que siempre gana más aquel que tiene 0€, pero solo pudiera parecerlo. La realidad es otra bien distinta.

El IRPF actual es muy imperfecto, las desgravaciones favorecen a los que están en posición solvente ¿Quién puede tener fondos de pensiones? ¿Quién tiene capacidad de ahorro? Las clases económicamente más desahogadas.

La realidad es que existe a un reducido número de personas que dejaría de trabajar para recibir la renta básica universal, si bien esta renta eliminaría los empleos en precario y fomentaría la realización de tareas no remuneradas por parte de las personas.

Hoy nos encontramos con un panorama de miseria a través de subsidios destinados a los jóvenes, con salarios más que insuficientes, destinados a los parados de larga duración, destinados a familias sin recursos. En todos los casos al arbitrio del gobernante de turno y sus intereses electoralistas.

Sobre el pleno empleo podemos decir que ni los más fanáticos aducen que vaya a llegar antes de veinte años. Es muy interesante en esta línea analizar las ideas de Keynes, entonces… ¿cómo apostar por la renta básica? La respuesta: debería ser un proceso por fases, no inmediato.

En el debate posterior participaron Isidro Moreno (catedrático de Antropología Social y Cultural), Daniel Albarracín (profesor de Economía en la Complutense), Antonio Moreno (Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía) y Manuel Delgado (catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Sevilla).

De sus intervenciones destacamos las siguientes ideas sobre la renta básica universal:

– Que la renJornadas sobre renta básica universal en Sevillata básica universal no es un subsidio, ¡es un derecho! Por lo tanto se percibe independientemente de la situación laboral; actualmente se obliga a las personas a una peregrinación por entidades benéficas y al “mendiguismo,” provocando al final que la Administración asuma costes de gestión. La renta básica universal es un derecho humano independiente de la situación laboral. (Art. 15 de los Derechos de Humanos, Derecho a la Vida. Recoge los mínimos para poder vivir.)

La renta básica universal es un derecho emergente y necesario; es independiente de la situación laboral, y esto choca con la mentalidad condicional de que las rentas deben provenir del trabajo, como si este fuese el único medio para recibir algo, es decir, si uno no trabaja, no tiene derecho a vivir dignamente (no le aplicamos el sistema de los reconocidos Derechos Humanos).

En el debate se valoraron los diferentes modelos de rentas básicas, ya que no todo que se dice sobre la renta básica se refiere a la renta básica universal:

– Renta de Inserción.

– Renta de Garantía Ciudadana.

– Renta Básica Universal.

Para rescatar la dignidad humana del trabajo la renta básica universal es una herramienta imprescindible.

En el debate del segundo día entre Podemos, IU, otros y EQUO (representado por Félix Talego) se profundiza mucho en el tema y en las diferentes visiones y responsabilidades sobre la renta básica. Destacamos las siguientes ideas:

La financiación de la renta básica universal no afectaría al estado de bienestar. Se financia a través de la recaudación del IRPF.

La cuantía de la renta básica universal cubriría las necesidades mínimas materiales. Unos 7.500€/año en 12 pagas mensuales.

La renta básica universal sustituye a cualquier otra prestación pública de cuantía inferior.

La renta básica universal ahorraría un 50% del gasto en administración. Gracias a su universalidad reduce costes de administración.

Con la reforma del IRPF para financiar la renta básica universal ganarían un 55% de los declarantes. Un 87% si contamos las personas a cargo.

La renta básica universal mejora la redistribución de la riqueza. Ayudaría a mejorar los índices de igualdad.

Por las razones antes mencionadas, por la erradicación de la pobreza, desde EQUO Sevilla apostamos por la implantación progresiva de la Renta Básica Universal en toda la Unión Europea.

Para saber más sobre la renta básica universal os remitimos a esta web con un interesante vídeo explicativo de Daniel Raventós, Presidente de la Red Renta Básica y ponente en estas jornadas: Entra aquí.

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