Insistimos en la necesidad de incorporar la perspectiva de género de forma transversal en todas las políticas para acabar con las actitudes y el pensamiento que subyace bajo la violencia machista.
Tras el último asesinato machista registrado en Sevilla, donde una mujer de 32 años ha sido asesinada presuntamente a manos de su pareja, que se ha entregado a la Policía, desde EQUO Andalucía mostramos, además de nuestra solidaridad con el entorno de la víctima, nuestra más enérgica condena ante este nuevo acto de terrorismo machista.
Este luctuoso hecho nos lleva a volver a insistir no sólo en la necesidad de que se cumplan los mecanismos de protección y defensa de las víctimas cuando existe denuncia previa, sino también de reforzar la lucha contra los factores que motivan este tipo de violencia.
“Hay que ser contundentes y tener muy claro que determinadas actitudes fomentan la violencia machista, y por eso hay que ir al foco y erradicarlo”, ha señalado nuestra coportavoz, Isabel Brito, que ha reclamado a las administraciones un compromiso “real y efectivo” contra lo que desde EQUO se consideramos un problema de Estado.
“Las pancartas y las declaraciones institucionales no sirven de nada mientras sigan llevándose a cabo, por parte de los distintos gobiernos, recortes en materias como educación, justicia o igualdad”, ha criticado Brito, que ha considerado que la lucha contra la violencia de género no tiene “ni la visibilidad deseable ni el peso que debiera en los presupuestos de nuestras administraciones”.
En EQUO Andalucía defendemos que se combata el terrorismo machista desde la base, rechazando el actual modelo patriarcal que ofrece una imagen subordinada de la mujer y construye modelos políticos, económicos y sociales que reproducen la idea de dominación que subyace bajo la violencia machista. “No podemos obviar la relación directa que existe entre este tipo de violencia y la idea de superioridad por parte de los agresores. De ahí que debamos apostar de manera firme por acabar con la desigualdad entre géneros y conseguir una sociedad realmente equitativa”.
Por ello, desde la formación se ha reclamado una mayor inversión en políticas que favorezcan el acceso de las mujeres al mercado laboral, en unas condiciones dignas e igualitarias con los hombres, con la conciliación como uno de sus ejes centrales; recursos –tanto humanos como económicos- para sectores que tradicionalmente se han considerado femeninos, como la dependencia o la atención y el cuidado de personas mayores; y combatir campañas y estereotipos que cosifican a la mujer y la presentan de acuerdo al pensamiento machista tradicional.